
Acabó el partido y Leao Butrón no quiso declarar. Solo alzó los brazos para festejar y apenas pudo aplaudir con su muñeca gastada. Tiene un problema en el tendón y pronto será sometido a una operación, con el fin de llegar en mejor forma a la Copa Libertadores y a la Copa América del 2011, por lo que este fue el último encuentro del 2010.
Butrón tuvo que atajar hoy con un fuerte vendaje hecho de esparadrapo que mantenía inmóvil su articulación, aunque en algunos momentos del partido mostró cara de dolor.
Al final, se fue sin palabras, sin saber qué decir ante las cámaras de DirecTV, dejando a la San Martín puntero una fecha más, y con la desazón de saber que no volverá a vestirse de corto hasta el próximo año.

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