
Durante el encuentro entre el Chievo Verona y el Inter de Milán, el cuadro “neroazzurri” centró el foco de todas las miradas al protagonizar el momento más tenso de la jornada, cuando en el minuto 36 el delantero Samuel Eto'o le propinó al defensa del Chievo, César, un fuerte cabezazo en el pecho que le derribó.
Una acción que no fue vista por el árbitro, muy similar al episodio protagonizado por Zinedine Zidane cuando golpeó a Materazzi en la final del Mundial de Alemania en 2006. La acción del camerunés, que fue registrada por las cámaras de televisión, quedó pendiente de juicio y podría recibir una fuerte sanción.
Precisamente Eto'o intentó acortar distancias en el tiempo añadido con una de sus habituales perlas futbolísticas, acertando en la portería tras serpentear a cuatro adversarios, un gol que sin embargo sólo sirvió de consuelo al Inter que perdió 2-1.

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